La ideología totalitaria del “Líder Supremo” al ser interiorizada, sustituye el anterior sistema de valores, esta sustitución se hace viable cuando no se denuncia y explica con claridad, el carácter criminal del chavismo y su proyecto nunca alterado de “democracia popular”, por el contrario, al santificarlo con frases como “Chávez jamás hubiera hecho esto” o “con Chávez no pasaba esto”, el nuevo sistema de “valores” se superpone en la nueva identidad “Chavista, Bolivariana, Cristiana” que el régimen desde hace 20 años, está construyendo en el imaginario colectivo, y esto no pasa solo con los chavistas, pasa con cualquiera que, desesperado por el caos insoportable del presente, ruega por cualquier solución que devuelva orden, seguridad y normalidad.
De esta manera, se consolida el objetivo de identificar esta fase de destrucción del “Viejo Estado Burges” con Nicolás Maduro, con Maduro “el malo”, el “traidor al legado”, y al culparlo -y repudiarlo- y a su vez santificar al “Comandante Eterno”, se legitima la pretensión del “chavismo originario” de regresar al poder, es el “Chávez vuelve”, que vuelve para enderezar el rumbo y llevar al rebaño a la tierra prometida: El Estado Comunal totalitario.
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